Te veo y quiero abrazarte, no me dejas, me tienes atada, las palabras no me salen sin que pueda lastimarte o lastimarme, prefiero dejarlas adentro.
Me haces correr, vuelvo corriendo a casa. Creo que no tengo otra alternativa. Yo no puedo estar ahí, tampoco me quiero ir. Y esto lastima.
Mi cabeza da vueltas, ya no tengo ganas de jugar y esto es apenas el comienzo. Todo pasa, cierto, pero en cuanto tiempo.
Es un grito en el silencio, es mi desesperación por no caer en un abismo.La soledad me reclama por la compañía, yo me quejo de la soledad que no sabe apreciar.
Nuevamente sobrevivo en la noche sin mis estrellas.
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